Método meteorológico
El modelo de las estaciones del año basado en la astronomía presenta limitaciones cuando se analiza el año de manera meteorológicateniendo en cuenta indicadores como la temperatura y la precipitación. Así, el verano astronómico no coincide con la fase del año con mayor temperatura ni el invierno con la de menor temperatura, y la primavera astronómica en casi todos los casos es ligeramente más cálida que el otoño astronómico.
Por tal razón, en la meteorología la división del año en estaciones es ligeramente diferente:
- Primavera :trimestre con ascenso de temperatura, en esta época se empieza a florecer todo lo devastado por el invierno pasado (marzo, abril y mayo en el hemisferio norte; septiembre, octubre y noviembre en el hemisferio sur)
- Verano: esta época es caracterizada por el gran calor que se produce. Trimestre con mayor temperatura (junio, julio y agosto en el hemisferio norte; diciembre, enero y febrero en el hemisferio sur)
- Otoño: en esta época se empiezan a caer las hojas de los árboles y plantas. Trimestre con descenso de temperatura (septiembre, octubre y noviembre en el hemisferio norte; marzo, abril y mayo en el hemisferio sur)
- Invierno: en esta época en las zonas que están fuera del trópico cae nieve, componente muy famoso de la navidad. Trimestre con menor temperatura (diciembre, enero y febrero en el hemisferio norte; junio, julio y agosto en el hemisferio sur)
La causa de las estaciones
Contrariamente a lo que piensa mucha gente, la sucesión de las estaciones no se debe a que en su movimiento elíptico la Tierra se aleje y acerque al Sol. Esto tiene un efecto prácticamente imperceptible en el clima.
La causa es la oblicuidad de la inclinación del eje de giro del globo terrestre. Este eje se halla siempre orientado en la misma dirección (salvo el fenómeno de la precesión) y por tanto los hemisferios boreal y austral son desigualmente iluminados por el sol. Cada seis meses la situación se invierte.
Si el eje de la Tierra no estuviese inclinado respecto a la Eclíptica, el Sol se hallaría todo el año sobre el ecuador; culminaría todos los días del año a la misma altura sobre el horizonte, que sería igual a la misma latitud N y S, y tanto menor cuanto mayor fuese la latitud h=90-latitud, por lo cual no habría estaciones.
Las estaciones no tienen la misma duración, ya que la Tierra recorre su trayectoria alrededor del Sol con una velocidad variable. Va más deprisa cuanto más cerca está del Sol y más lento cuanto más alejada está. Esto es una consecuencia de la ley de gravitación universal de Newton.
El rigor de las estaciones en cada hemisferio no depende de la distancia al Sol. Como el hemisferio Norte tiene más superficie sólida que el hemisferio Sur, cuando es Verano en el Norte la superficie se calienta más rápido y reemite el calor a la atmósfera, generando temperaturas más elevadas. En cambio, como el hemisferio Sur tiene una superficie cubierta mayormente por agua, en el Verano del Sur el calor proveniente del Sol es absorbido por el agua de los océanos y es reemitido a la atmósfera más lentamente, por lo que la temperatura alcanzada no es tan alta como en los veranos del Norte.
Durante el Invierno ocurre algo similar. Cuando el Sol calienta el hemisferio Norte en el Invierno, el calor es reemitido a la atmósfera muy rápido, por lo cual la temperatura no se eleva ya que los días son cortos y el Sol no calienta por mucho tiempo. Cuando se produce el Invierno en el hemisferio Sur el calor del Sol es absorbido por los océanos y reemitido a la atmósfera de forma más gradual, y por lo tanto moderando la temperatura.
Todo esto se produce a pesar de que cuando el hemisferio Sur se encuentra en Verano, la Tierra se ubica más cerca del Sol, y sin embargo el Norte tiene un Invierno más intenso.